Historia

Un jersey de punto amarillo

El principio de todo es un jersey de punto amarillo.

Estamos a mediados de los años cincuenta. Giuliana Benetton hace un suéter de lana amarilla para su hermano Luciano. Hoy parece trivial, pero en ese momento la mayoría de los jóvenes utilizan jerséis en tonos oscuros o neutros. Luciano se da cuenta de que su atuendo llama la atención de sus compañeros de clase y algo encaja en su cabeza.

Hermano y hermana, que tienen respectivamente veinte y dieciocho años, venden un acordeón y una bicicleta y piden prestado a sus familiares y amigos lo que les falta para llegar a 300.000 liras, el precio básico de una máquina de tejer. Es lo mínimo necesario para establecer una pequeña empresa familiar, en la que Giuliana será modista y Luciano comercial.

La primera colección la vende una mercería a poca distancia de la familia Benetton. Se llama Très Jolie, que en francés significa «muy bonito», y se compone de veinte suéteres de cuello redondo, cuello alto y cuello de pico, en colores brillantes que van desde el amarillo hasta el azul y el verde.

En los cuatro meses siguientes, los Benetton venden veinte suéteres por semana y con los ingresos obtenidos pueden pagar las deudas contraídas para comprar la máquina de tejer. Es el comienzo de un éxito global que continúa hoy.